domingo, 31 de agosto de 2014

De la soledad

Desatado de guerras, 
oigo cantar mi viento. 
Yo recogí mi corazón perdido 
sobre la muchedumbre de las aguas. 
Yo soy un desertor entre las huestes 
que asaltaron el día. 
 Bellos como las armas 
relucen mis amigos: 
desde los pechos al talón 
se visten con el metal de la violencia. 
Ellos imponen su color al mundo, 
le arrojan la pedrada del boyero 
y atizan el ardor de sus caballos, 
para que no se duerma. 
 Como la espada cortan mis amigos: 
bajo su peso tiemblan las rodillas del día. 
 Mi corazón no tiene filos de segador: 
yo no encendí banderas ni encabrité mi sombra. 
No sé lanzarme, recogido y fuerte, 
como la piedra del boyero. 
¡Ay, negrean los días, 
y es tangible su miel! 
Sobre su tiempo bailan mis amigos.
 ¡Quién supiera bailar sobre las uvas, 
ágil en la dureza, bello como las armas! 
 Algo hay en mí que pesa de maduro, 
grita su madurez, pide su muerte: 
se derrumba, total, 
como la sombra que nace del verdor. 
Mi viento desaté sobre mi tierra, 
volvióse contra mí toda mi llama: 
podado con mi hierro, nutrido de cenizas 
creció mi corazón hasta su otoño. 
¡Ay, grosura de otoño quiere ser mi congoja, 
y dispersión de mar enriquecido! 
 Si a mi madura soledad entraras, 
amiga, por el puente de las voces, 
y pudieras, amigo, sofrenar tu caballo 
debajo de mi sombra, 
tal vez el manso día no cayese 
doblando la rodilla ni el mundo 
reclamara la piedra del boyero. 
(Desierto está el camino de las voces, 
sin freno los caballos.) 
 Una ciudad a mi costado nace: 
su infancia es paralela de la mía 
y retoza más allá de mi muerte. 
 Herreros musicales inventan la ciudad, 
afirman su riñón, calzan su pie:
 ¡baila desnuda al son de sus martillos
 la edad de los herreros! 
 Yel corazón de la ciudad se forja 
con el puro metal de las mujeres, 
y sobre los metales castigados 
es bella y sin piedad esta mañana.
 Pero los niños ríen de espaldas 
a la tierra o en la margen del gozo: 
conspiran bajo el sol de los herreros
 para que tenga un alma la ciudad.
Leopoldo Marechal

domingo, 17 de agosto de 2014

Didáctica de la alegría (fragmentos)

Desertarás primero la Tristeza,
Con su país de soles indecisos
    Y de rumiantes vacas.
La Tristeza es el juego más tramposo del diablo:
Tiene las presunciones de una Musa frutal,
y sólo es un pañuelo con que se suena el alma
      su nariz en resfrío.
Elbiamor, ¿qué dirías de una lámpara hermosa,
            pero sin luz adentro?
    Tal es, yo te lo juro, la Tristeza:
    es igual a esos platos de vitrina
que nunca recibieron y no recibirán
  ni una manzana verde ni un cuchillo. 

 Si la Tristeza es ya tu inquilina morosa,
Échala de tu casa, pero sin altivez.
Le dirás que se lleve su catre y su baúl,
Que se ponga su gorro de astracán o de lluvia
Y que se vaya, en fin, a pisar hojas muertas
O a tocar los llorosos violines del hastío. 
 ......................................................................... 
Bueno es ahora que te diga yo
cual ha de ser la esencia de un Alegre perfecto.
No entiendas, Elbiamor, que un Alegre lo es
porque la risa brota sin partera en sus labios
  o porque sus talones en frescura
  son dos rojos ovillos de la danza.
Baile, canción o risa traducen a menudo
la  sola complacencia de un hígado triunfante.
No desdeñes, empero, la humildad de esas flores,
  Porque lucir un hígado armonioso
también es un regalo de la Bondad Primera.


Según mi ciencia, es un Alegre puro
  quien se atrevió a reír
después de haber mirado en equidad
el semblante primero de la Rosa.
¡Que un hombre así merezca tu saludo!
Porque ya es el espejo de una flor sin otoño.

 ......................................................................... 

 Deja la soledad para el uso exclusivo
      de los poetas devastados
      y los filósofos en ruinas.
«¡Estoy solo y medito!», se gallardea el búho,
    muy arropado en su lujosa noche.
    Pero el cóndor sereno de los Andes,
erguido en su montaña y al sol de mediodía,
reflexiona en silencio: «La soledad no existe».
Y es verdad, Elbiamor, que ninguno está solo.
.........................................................................  

 Tomo un pedazo de pan duro,
    lo remojo en el agua
  y lo doy a los pájaros de arriba.
  Come un gorrión el pan y luego tiende
      sus alas al espacio:
Elbiamor, el pan duro se ha convertido en vuelo.
  Se nutre de mi pan una calandria
Y en seguida retoma su profesión del trino:
Elbiamor, el pan duro se ha transformado en música.
No es bueno destruir el pan duro del alma:
  vale más remojarlo y transmutarlo
  ya en altura de vuelo ya en canción.
......................................................................... 

Elbiamor, que te vean siempre igual a ti misma,
ya toques las alturas, ya recorras el suelo.
Ni se rebaja el pan en la mesa del pobre
    ni se sublima en el mantel del rico.
        Sé como el pan, y la Justicia
        Dirá tu elogio en su balanza.
.........................................................................





Leopoldo Marechal


viernes, 15 de agosto de 2014

LA ANTIGUA CANCIÓN

Yo cantara tus ojos en estrofas sutil 
porque el arte me ha dado su lira de marfil; 
pero al mirar tus ojos de un azul tan profundo, 
sólo sé la canción mas antigua del mundo... 

 Yo podría decir el frescor de tu boca 
forjando con mis rimas una hipérbole loca; 
pero cuando en la fiebre de tus labios me hundo 
sólo sé la canción mas antigua del mundo... 

 Es la eterna canción del eterno embeleso 
y acompaña sus giros musicales el beso. 
Los pájaros la dicen y la flor no la olvida, 
porque es simple y es vieja lo mismo que la vida. 

 Mas ¡ay! entre tus labios, que sentido profundo 
Si cantas la canción mas antigua del mundo!... 

 Leopoldo Marechal


jueves, 14 de agosto de 2014

Luciano Pereyra

Luciano Ariel Pereyra nació el 21 de Septiembre de 1981 en la ciudad de Luján, Provincia de Buenos Aires. Su primer contacto con la música fue a los 3 años, cuando tarareó una canción que había aprendido en la radio. Ese mismo año recibió una guitarra como regalo de Navidad. Un año después, participó en un concurso de Canal 7 de Buenos Aires. A los 9 años cantó en "Festilindo", un programa infantil desde el cual surgieron muchos de los actuales talentosos actores y cantantes reconocidos nacionalmente, y fué finalista. A la misma edad cantó en el programa de Xuxa donde interpretó "Sólo le pido a Dios" de León Gieco, tema con el cual 10 años después, el 19 de agosto de 2000, se haría famoso internacionalmente al interpretarla en el Vaticano frente al Papa Juan Pablo II y ante más de 2.000.000 de jóvenes de todo el mundo, durante el festejo del Jubileo. Sus clases de guitarra comenzaron desde muy pequeño. A medida que iba creciendo, acompañaba a su padre en los escenarios con su conjunto de música folklórica llamado "Los del Regreso", recorriendo todo el país y cantando en diferentes peñas. Al sobrevenir su adolescencia dejó de cantar por un tiempo, debido al cambio de su voz, pero nunca se alejó totalmente de la música. A los 16 años formó parte de un equipo de una escuela de fútbol lujanense. Un día un ex jugador de Boca, el "Chapa" Suñé, lo vio jugar y lo invitó a probarse en Boca. En esa oportunidad pasó la prueba, pero se lesionó la rodilla en el segundo entrenamiento de las inferiores del club. Este hecho lo alejaría definitivamente del fútbol. Luego de varias presentaciones en diversas confiterías de Luján, cantando zambas y chacareras, fue descubierto por Horacio Guarany. Su productor estaba buscando nuevos y jóvenes talentos, convirtiéndose él en su padrino artístico. Luciano llegó así a las disquerías en el año 1998 con "Amaneciendo", su primera placa discográfica, compuesta de 13 canciones en donde su voz recorre las más bellas y románticas melodías en los ritmos de valses y baladas, combinadas con chacareras y géneros tradicionales como la zamba y el carnavalito. "Soy un inconsciente" fue el hit elegido para promocionarlo y a partir del cual comenzó a hacerse conocido fuera de su ciudad natal. Con 260.000 placas vendidas se convirtió en el éxito del año, siendo galardonado con el "Cuádruple de Platino". El gran desafío para Luciano fue conquistar la Capital Federal. En septiembre de 1999 se presentó en el Teatro Ópera de la calle Corrientes. Más de 6.000 personas lo escucharon cantar en las 3 funciones que realizó, acompañado por grandes figuras del folklore como Los Nocheros y Horacio Guarany, entre otros. Los principales festivales (Baradero, Jesús María, Cosquín entre otros) lo tuvieron en sus escenarios, y los premios fueron llegando de a poco. En Marzo del 2000 sale su segundo disco; "Recordándote", con un repertorio compuesto por 12 canciones, incluyendo temas de su autoría y reeditado luego con el tema "Sólo le pido a Dios". Este disco está pleno de canciones escritas por varios de los grandes de la música como Eduardo Falú, Jaime Dávalos, Francisco Canaro, y Paz Martínez. Luciano se mantuvo en el primer puesto del ranking folklórico por más de tres semanas seguidas. En el año 2001 Luciano recibió el Premio "Gardel" al Artista revelación del año. Y ese mismo año, el sábado 10 de noviembre del 2001, en el partido de fútbol de homenaje y despedida a Diego Maradona, fue convocado para cantar el Himno Nacional Argentino. Se sucederían desde ese momento varios duetos con otros cantantes argentinos: con Rodrigo grabó "De enero a enero", con Soledad Pastorutti realizó "La oportunidad de tu vida" para Sorpresa 2002 (canal 13) y con uno de sus artistas favoritos, Alejandro Lerner, grabó "El poder de los sueños" participando de su show a fines de Noviembre del 2001. En Junio del 2002 salió su tercer álbum, "Soy Tuyo", compuesto de 11 canciones y producido por Cachorro López. Con su principal tema de difusión, "La Distancia", un clásico de la década del ‘70 del cantante brasileño Roberto Carlos, y con nuevos estilos musicales como el bolero, la balada, el tango y un par de temas propios, logró conquistar a un público más amplio sin descuidar el género que lo llevó a ser reconocido: el folklore, como en "Y así, así", tema de su autoría y segundo corte de difusión del disco. Luego de presentar el álbum en Diciembre de 2002 con 3 conciertos en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires, cumplió una extensa gira por toda la Agentina y varios países de Sudamérica durante todo el 2003, coronando el éxito de "Soy Tuyo" con 6 recitales a estadio lleno en el Luna Park. En este año Luciano participa en el rodaje de la película "Tus Ojos Brillaban" de Silvio Fishbein, encarnando el personaje de un joven mozo de café llamado Poroto y, además, interpreta "Luz de mis ojos", tema central de la banda de sonido del film. Ya en el año 2004 continuó su incursión como actor al formar parte del elenco de la comedia televisiva "Los Pensionados". El 22 de junio de 2004 lanzó un nuevo trabajo discográfico en el que incluye algunas canciones de su propia autoría. Quizá este nuevo rol de compositor lo haya inducido a titular su disco con su propio nombre, "Luciano", que contó nuevamente con la producción artística de Cachorro López. En el disco participan autores de la talla de Alejandro Lerner y Coti Sorokin. La cantante mexicana Myriam Montemayor Cruz se sumó a Luciano Pereyra en "Inevitable" conformando, entre ambos, un impecable dueto. Una docena de temas integran "Luciano". Entre ellos un huayno, baladas y fusiones de diferentes subgéneros del pop. Esta variedad en lo que se refiere a ritmos no hace que se pierda el verdadero concepto general del disco. Para el 2006 lanza su siguiente producción: "Dispuesto a amarte". En el disco debuta como co-productor y es el primero de su carrera grabado en el exterior, mas precisamente en Miami. Además escribio y compuso 5 de los temas del album que cuenta con la producción de Rudy Pérez y Adrián Posse. Entre las canciones destacadas se encuentra un dueto con Soledad Pastorutti en un viejo tema de Dyango, "Por volverte a ver". En septiembre de 2009 puede cumplir unos de sus anhelos: lanzar su propio DVD. Para ello grabó su presentación del 13 de marzo de 2009 en el Estadio Luna Park, en el que festejaba su primera década con la música. "Festejando 10 años junto a vos" se titula este trabajo que se edita en CD+DVD. En el show, Luciano repasa sus mayores éxitos y dos temas inéditos compuestos por él mismo. En el show puede verse las participaciones especiales de Mercedes Sosa y Soledad Pastorutti, y el DVD presenta imágenes históricas de Pereyra cantando durante su infancia. Unos meses más tarde, Luciano debió atravesar uno de los peores momentos de su vida. Había ingresado al sanatorio "Dos Arcos" de Buenos Aires para una cirugía programada por un divertículo del esófago, pero el cuadro se complicó, hubo un virus intrahospitalario y debió ser operado varias veces más. Llegó a adelgazar 14 kilos y estar internado en terapia intensiva varias semanas. Afortunadamente, pudo salir de ese cuadro complicado, y en septiembre de 2010 regresó a los escenarios y con su nuevo CD bajo el brazo. "Volverte a ver" se llama su siguiente placa, con "Yo te quería querer" como primer single, una canción que fusiona la cumbia andina con el pop latino, y que hizo famoso el intérprete Víctor Manuel. Este álbum fue grabado y producido entre Miami y México por el reconocido productor Adrián Posse, y contiene composiciones tanto de Luciano como de reconocidos autores, fusionando ritmos pop, baladas románticas y sonidos folclóricos de distintos puntos de América, como la cumbia, el mariachi y el bolero.
 
Subir Bajar