domingo, 9 de marzo de 2014

"Soltar las riendas" fragmento cuento de Silvia Plager

Mi amiga Erlinda es feliz. 
 Cuando con las chicas jugamos a las cartas e intentamos olvidarnos de nuestros achaques y penurias, no la nombramos. 
Traer la presencia de Erlinda a esa mesa sería como negarnos el recreo de los jueves por la tarde. Nuestro grupo lo tiene todo organizado: los lunes al mediodía, ikebana; los martes a la tarde, curso de repostería; los miércoles por la mañana, gimnasia para la tercera edad; los jueves, té canasta; los viernes, tertulia literaria; los sábados por la noche, cine; los domingos, almuerzo familiar. Digo que Erlinda es feliz y no miento. 
 En estos tiempos donde cada uno disfraza como puede su tristeza, ella se da el lujo de la felicidad. Algún que otro domingo, el grupo combina ir de visita a su casa. Hacemos el sacrificio del viaje impulsadas por el cariño que le tenemos y porque necesitamos entender cómo se puede vivir en un barrio apartado de la mano de Dios sin morirse de miedo y aburrimiento. Y se lo preguntamos siempre. 
 Entonces, Erlinda sonríe y nos dice que el miedo también vive de los edificios de departamentos y que ella nunca está sola porque sus sueños se cuelan por todos los rincones y cuando abre los ojos es como si aún los tuviera cerrados.
 Que las locas ocurrencias de sus fantasmas nocturnos no respetan horarios ni disciplinas no es novedad. ………………… Silvia Plager  photo CHALL210214_zps6d1d5010.png

viernes, 7 de marzo de 2014

La crisis en el habla cotidiana de los argentinos

Las crisis en mi país son como eslabones de una cadena.  Y con frecuencia, cuando creo descubrir algo nuevo,  el presente, ese habiendo sido que se va presentando, termina convenciéndome que es más de lo mismo.
Comencé a recorrer la crisis en mi barrio de infancia, donde los inmigrantes judíos, italianos y gallegos (al Once aún no habían llegado los coreanos) se intercambiaban sus dramas cotidianos  a viva voz. La guerra y el hambre que habían dejado atrás hacía que la escuela pública, el pan diario, y los humildes paseos domingueros, representaran un lujo. Lujo que hoy para la gente humilde sigue vigente pero que, para la mayoría de la clase media, representada por los hijos de aquellos hombres y mujeres que bajaban de los barcos con la ambición de una cama y un plato caliente, significa una especie de descenso a los infiernos.
 En su libro “No somos tan buena gente”, José Abadi y Diego Mileo dicen: La clase media se instala en el territorio de la posesión de las cosas, del tener y del disfrutar. Pero la otra cara de este goce sería un recuerdo genético donde lo que imperaba era la necesidad. Es como si no deseara recordar sus orígenes, sus raíces, aquellos parientes que llegaron en estado de total precariedad y que sufrieron múltiples privaciones”( fin de cita).
Nuestros antepasados, sin embargo, parecen estar recordándonos desde nuestro torrente sanguíneo una sucesión de catástrofes que parecían haber llegado a su fin con el arribo a una tierra donde la carne que se asaba en las parrillas de los obreros de la construcción, perfumaba las calles con sus buenos augurios.
Por aquella época escaseaban las palabras en inglés, salvo las enraizadas en el deporte (en su origen casi todos los clubes eran ingleses), y  en nuestros oídos resonaban con naturalidad las elegantes y afrancesadas maisons en las que se vestía la clase alta: Madame Finesse, Marilú Bragance, etc.
En un tango,  la “madame que chamuya en francés” muestra que el lunfardo- lenguaje de ladronía que después ascendería hasta formar parte del ser nacional- pudo adecuarse al que, en los orígenes de nuestra patria ( un no tan lejano siglo XIX) fue signo de linaje y distinción.
El idioma de los argentinos ha ido evolucionando. Hubo una época en que en los salones, para estar a tono, había que matizar el correcto español con palabras en francés. Y los universitarios y profesores apelaban, también con similar intencionalidad, al latín. El inglés, a pesar de la cercanía con Inglaterra y con la admiración por el sistema escolar norteamericano, no tenía, por entonces, mucho que hacer con nuestro idioma.
Cuando la gran inmigración, se fueron agregando gran cantidad de italianismos y palabras en idish y en árabe. Ese lenguaje tenía que ver con la dificultad del aprendizaje y con el deseo de asimilarse.
Pero el inglés se tomaría la revancha y hoy son innumerables los términos que reemplazan a los vocablos en español, no sólo los que pertenecen a ciencias o tecnología sino palabras comunes: Liquidación- sale; gimnasia- gym; homosexual- gay; fiesta- party. Antes se hacían negocios, y revisación ha derivado en chequeo. Pagar al contado es cash y estar fuera de la casa es out. Los locutores dicen ok a cada rato.
Según Joge Aulicino, cuando Domingo Faustino Sarmiento pronunció Shakespeare como saquespeare y terminó su conferencia en un correctísimo inglés, la batalla por el afianzamiento de las naciones occidentales comenzaba a cambiar de rumbo. Sarmiento pronunció saquespeare, tal vez, para librar también su batalla contra la Real Academia de la ex metrópoli española, justamente para acentuar la independencia frente a la monarquía, símbolo no sólo de dominación imperial sino también del pasado feudal. Es cierto que los que hoy están en la edad adulta en la Argentina difícilmente recuerden haber usado otras palabras para decir short, y es cierto que los chicos de hoy nunca sabrán si existe un equivalente para decir on line.
Como contrapartida de esta globalización del idioma anglosajón, otra globalización logra que haya en los subterráneos de Nueva York avisos de seguridad y de publicidad en español.
 Hay una ofensiva europea contra la invasión del idioma inglés, dice Araceli Viceconte en su artículo del diario Clarín. “Guerra a los anglicismos!, declararon puristas y defensores del idioma, alentados porque el 2001 es el “año europeo de la lengua”. “Nuestro idioma merece protección pública, porque es la base cultural más importante de nuestra sociedad”, insiste la Asociación de la lengua alemana. “Se está produciendo una degradación lingüística insoportable, opinó el presidente del Parlamento alemán, el social demócrata Wolfgang Thierse. “Si fuera un dictador, prohibiría la enseñanza del inglés en la escuela primaria, declaró en un exabrupto el ministro francés de Educación, Jack Lang, alarmado porque el 89,7 por ciento de los alumnos galos eligen aprender inglés.
En un seminario sobre “Lengua e identidad en Europa”, organizado por el Instituto Goethe el año pasado en Munich, Florian Coulmas, profesor de la Universidad de Duisburgo, subrayó que la era del nacionalismo lingüístico se ha acabado y abogó por las palabras elegidas libremente.
Si Galileo escribía en latín, los científicos de hoy lo hacen en inglés, “la lingua franca” de los negocios y la ciencia. El problema- dicen los filólogos- es que la mayoría habla en un inglés malo y simple: “El Bad Simple English”.
Lo cierto es que el inglés hasta tiene el monopolio universal de los neologismos. En la Argentina, desde hace unos años hay “delivery” (entrega a domicilio) y heladeras “no frost” ( que no producen escarcha) y moda “casual”(informal).        
Pero no todo es importado. Entre las creaciones de los últimos años figura el  prefijo “re”. Y todo es relindo, nos requieren y lo bueno está rebueno.
Cuenta Marcos Aguinis que le preguntó a su hija, cuando era chica, que era rebaño, y ella le respondió: te bañas dos veces. Así un retirado no es un jubilado sino alguien que está muy en la mala, y un repollo es un ave de cuya condición de pollo no puede dudarse. Hay palabras clave como boludo, loco, chabón, que han venido a reemplazar el nombre propio. “Hola, boludo, escuchaste lo que me dijo ayer aquel chabón? Pero no, loco, estás confundiendo al chabón que te digo con el boludo de la otra cuadra”.
Carlos Ulanovsky titula Trucholandia el capítulo de su libro que se refiere al vocablo trucho: En un mundo acosado por la impostura no parece asombroso que una de las palabras estelares de los últimos años haya sido el adjetivo trucho, presente en el diccionario como un americanismo que quiere decir vivo, ladino, taimado y astuto. En su renovada acepción, trucho es falso.”
 En los tiempos de consumo, las marcas famosas de jeans, relojes, zapatillas, se duplican y triplican. Hay taxis que tienen su reloj adulterado, abogados con diplomas dibujados. Hasta tuvimos billetes truchos con la efigie de Menem y un diputado trucho cuya función en el recinto era dar quórum.
Zafar es otro de los términos favoritos, significa esquivar una situación y ha sido aceptado con esa acepción por la Academia Argentina de Letras, al igual que mina, palabra nacida en el lumpen para referirse a mujeres de mala vida y que ahora es una de las maneras de decir mujer. Hoy, una mina que te banca, es una mujer que te apoya, que cree en vos. Y una chabona refuerte, es una chica muy atractiva.              
Hay sustitución de vocablos por formas que se creen más eufemísticas y elegantes. Borges decía: “Yo creía que era ciego pero soy no vidente”. Así el español culo ha sido reemplazado por cola, que no alude a la función anatómica, y el busto, más proclive al mármol, que a la carne, desplazó en algunos lugares  a la teta. 
Hacer un listado de palabras de ayer y hoy esa sería la extensa labor de un especialista.  Los escritores generalmente llevamos el sello de nuestro lenguaje y lo adaptamos al texto que estamos trabajando. Somos observadores atentos que echamos mano a lo que nos sirve.
Si bien estoy escribiendo contra reloj para desarrollar en pocas páginas un tema que daría para un extenso trabajo, pienso en algo escrito por Beatriz Sarlo: “Se vive en la contradicción entre la necesidad del tiempo y la rapidez magnética de lo que está sucediendo ya mismo. La velocidad de la coyuntura arrastra a quien escribe en esta situación: escritura de sobrepique.” (fin de cita)
La palabra sobrepique a la que alude el artículo de Sarlo fue marcada en mi computadora como incorrecta, entonces fui al diccionario y, entre las muchas definiciones de “pique o “ irse a pique”, me quedé con ésta: “Pique”: “Acción y efecto de picar poniendo señales en un libro”. Para mi desgracia, a  las señales en los libros se suman, provocativas, las notas de los diarios y las  informaciones radiales y televisivas y todas me tiran a la cara la evidencia de que antes de que yo pueda saber algo de lo que quiero o necesito saber para esta nota,  nos estamos yendo a pique, y que lo que ahora mismo estoy escribiendo ya pertenece al pasado. A esa terrible sensación de estar hundiéndome se le agrega mi libre interpretación de por qué solíamos y solemos decir, cuando estamos apurados, que andamos “a los piques”. Y encima de la zozobra relativa a  las embarcaciones, tengo la zozobra de los humanos que andamos haciendo todo “a los piques”, como si con ese ir y venir a la carrera para “ganarnos el mango”, pudiéramos huir de la congoja y del deseo de zafar. Debo reconocerle a este verbo, puesto en órbita por la  filosofía del menor esfuerzo, una vigencia indiscutible. La cuestión no es hacer las cosas bien, sino zafar. Y después, si el enfermo no zafó, como su médico que se recibió porque zafó en los exámenes, y el conductor del automóvil no zafó como el mecánico que le arregló los frenos del auto, no se debe culpar a nadie. Yo, en este momento, pienso en cómo zafar con mi nota que denota que mi especialidad no está en el estudio de la lengua sino en el uso de la misma, y hasta por ahí nomás, como diría mi espíritu irónico.      
Así como  tiempo atrás se echaba mano al latín, y después al francés, para hacer gala de erudición, hoy dejamos que las voces coloquiales ganen espacio, y a mi se me filtra Minguito, un cómico que con indumentaria pobre y pobre vocabulario, simplificaba toda argumentación en su contra con dos palabras: “Shé igual”. Para Minguito ,el Partenón y un camión eran iguales porque sonaban parecido y, además, porque era un modo de zafar en las conversaciones en las que su desconocimiento  no le permitía intervenir. Minguito se encerraba en su ignorancia como otros se encierran en los walkman, en las computadoras, en los teléfonos celulares, en la pantalla del televisor, en los contestadores telefónicos, en la información múltiple y simultánea que crea la ilusión de ser parte de un todo cuando, en realidad, como diría cualquier vecina: “No somos nada”. Minguito hubiera dicho “ando seco”, y el erudito ministro de economía no está muy lejos de su definición descriptiva cuando, para decir que todos “estamos secos”, habla de iliquidez.
Ya casi nadie dice “viyuya”, “vento”, “morlacos”, “guita”, para referirse al dinero, pero la mayoría sigue diciendo “mango”. 
“¿Dónde hay un mango, viejo Gómez? ”, preguntaba un tango que cantaba otra crisis. En los últimos años, todos nos unimos al coro del que pregunta, salvo aquellos que nos han embarcado en la crisis, y tienen sus “verdes” bien guardados en el exterior. Porque el verde, durante las crisis, deja de ser un color para ser un billete con la cara de George Washington. 
 “Todos los fuegos el fuego”, diría mi amado Julio Cortázar. Todos los mangos el mango, diría Minguito a través de mi voz. Pero yo no igualaría la honesta ficción de Cortázar con la deshonesta realidad de los que urden el sufrimiento de muchos para el disfrute de unos pocos.      
El tango Cambalache refleja, tal vez como ninguno, esa deshonesta realidad : “ Siglo XX cambalache problemático y febril, el que no llora no mama, y el que no afana es un gil... ”
 A comienzos de la década de los 30, el país sufría una grave crisis política, económica y social.  Enrique Santos Discépolo fue uno de los mayores intérpretes de esa sociedad en crisis. Sus versos, lamentablemente, parecen haber sido escritos hoy.
Discépolo, a pesar de su : “el que no afana es un gil”,  veía el “afano” con mirada crítica.
Nuestros grandes músicos y poetas del pasado construían con los delincuentes personajes dramáticos que podríamos emparentar, algunas veces, con los de Zola o Victor Hugo. 
  “Cuando rajés los tamangos, buscando ese mango, que te haga morfar...”, dice Discépolo en “Yira, yira”.
 La decepción de aquellos que habían creído en la cultura del trabajo se expresa, también, en Cambalache: “Lo mismo un burro que un gran profesor”.
Ultimamente, ha surgido la “cumbia villera” que, con ritmo tropical pero letra propia retrata, ya no metafóricamente, sino de manera directa, al “chorro”. Sus creadores son herederos de aquella gente de campo que dejó su provincia con la convicción de que Juan Domingo Perón, el líder que los llamaba “mis cabecitas”, los sacaría de la miseria.  Pasaron años de aquella incumplida promesa de reivindicación social y las villas miseria en vez de desaparecer, crecieron: “Aguante el chorro”, vociferan los autores de la cumbia villera, a enorme distancia de los poetas y músicos de entonces.
“La difusión de la palabra aguante- Ulanovsky en “Los argentinos por la boca mueren”- es cuanto menos curiosa en una sociedad a la que se reconoce por su intolerancia. Este estilo de aguante tiene más parentesco con la resignación  que con resistir desde la fortaleza. Si esto no es vida lo que queda es aguantar. Y si el espacio vital es el del aguante,  la existencia- no hay otra- semejará un aguantadero...
Un hecho muy interesante es el uso del término entre los adolescentes y jóvenes. La vida de los chicos se convirtió en un permanente aguante. Aguante frente a la falta de dinero, a la incomprensión de los padres, aguante para colarse en un recital o para resistir la agresión policial: no es rebelión propia de la edad sino recurso para zafar”.
“Aguante Rácing”, escriben los seguidores de ese equipo. Y en los carteles callejeros instan al aguante a conjuntos musicales, a pandillas barriales, a colegios, a políticos, etcétera.    
La cumbia villera, que refleja en su cadencia y su decir, a algunos programas de la televisión, y difunde  una ideología abaratada por lo light ( palabra que ya es moda hace décadas) también tiene quienes la alienten con pintadas callejeras: “Aguante la cumbia villera”.
 Dentro de la clase media en decadencia, hay jóvenes que consumen cumbia villera identificándose, paradójicamente, con aquellos que temen y de los que, en la práctica, se resguardan.
Esos chicos necesitan  vestirse con letras y actitudes  que están fuera de la ley como una forma de protestar, tal vez, contra un lenguaje que la economía de mercado ha ido instalando de manera tal, que aquí no se espera sino que se hace lobby y se intenta ser fashion aunque se compre en un outlet. No importa que el negocio que ostenta sus carteles publicitarios en inglés esté en el barrio de Recoleta, donde la mayoría tiene un conocimiento aunque sea elemental del idioma inglés, o en zonas del gran Buenos Aires donde muchos de sus pobladores no han tenido la oportunidad de completar sus estudios primarios. Ahora hay combos de cualquier cosa, ya no hace falta entrar a Mc Donald’s para entender que se trata de una oferta.
Al escritor Jorge Asís, cuando fue secretario de Cultura del gobierno de Menem, se le ocurrió proponer la prohibición del uso excesivo del inglés sin tomar en cuenta que la administración de la que formaba parte alardeaba de tener relaciones carnales con el gran país del norte. Como es obvio, fue destituido.                           
 En un cuento de Ray Bradbury, dos caballeros medievales se disponen a velar sus armas para vencer al dragón. El maquinista del tren que los arrolla mira, azorado, los restos diseminados de personas y armaduras. En la actualidad, nosotros, como aquellos caballeros, sabemos que lo que aguardamos es peligroso. Que termine siendo de apariencia diferente, no cambiará su peligrosidad.
Durante la dictadura militar, se hablaba de aniquilar a los subversivos. La misma detestable palabra se usa en democracia para intimidar a los evasores de impuestos que, por supuesto, son los pequeños contribuyentes, ya que los grandes evasores son amigos de los que proponen la aniquilación y, por lo tanto, zafan.
La propuesta de aniquilar la subversión mató a 30.000 personas, y le dio a la palabra desaparecido una connotación que hizo que gran parte de los argentinos la evitemos, salvo para referirnos a las víctimas de la represión. A muy pocos se les ocurriría preguntarle a un amigo por qué anduvo desaparecido o decirle al hijo que acaba de hacer una travesura: “ ¡Desaparecé de mi vista!
 Las palabras son etiquetadas según las circunstancias. Y hoy, hablar de violencia, ya no nos remite a allanamientos, torturas, vuelos de la muerte.
La violencia urbana puede surgir en cualquier lugar y se habla de custodios, de alarmas, de circuitos cerrados, de puertas blindadas, de barrios cerrados, de la conveniencia o no de armarse, de las estrategias para entrar o sacar el coche de la cochera...
Pero la palabra seguridad, después del atentado a las torres gemelas- y eso que ya tuvimos nuestra terrible experiencia, desgraciadamente aún sin resolver, con los atentados a la embajada de Israel y la AMIA - ha cobrado otra dimensión, como la palabra terrorista, guerrillero, guerra.
Hasta hace muy poco Afganistán era un país exótico, y se desconocía quiénes eran los talibán. Pero en los últimos tiempos decir talibán es utilizar un sinónimo de retrógrado, de asesino. Y ese país remoto parece estar a la vuelta de casa, igual que New York.
La crisis mundial invade nuestra crisis . Lo más probable es que se sumen otras palabras y nuestro lenguaje cotidiano cambie. Lo que no creo que cambie es el espíritu del ser humano.   
Los argentinos, por más que intentamos parecer cool por una cuestión de pride, sentimos que ya no podemos transar con los que nos hacen el verso antes de las votaciones y después resultan ser unos chorros. La transa, ese neoverbo que resume si hay o no trato, nos hace afirmar. No hay transa, man. Lo que no podemos decir es: “quedáte piola, que acá no pasa one”, porque aunque estemos al sur, chabón, no comemos vidrio y si a los de arriba les toca la pálida, nosotros, fuimos.  
 Silvia Plager

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Soda Stereo

El trío compuesto por Gustavo Cerati (guitarra y voz), Héctor ¨Zeta¨ Bossio (bajo y coros) y Charly Alberti (batería), comenzó combinando estilos como rock, ska y reggae, para luego inclinarse más hacia el pop. En 1983 grabaron unos demos que presentaron en ciertas radios, pero el mismo año bajo la producción de Federico Moura (Virus), editaron su primer disco, titulado "Soda Stereo". Fue presentado oficialmente en el teatro Astros en 1984. Al año siguiente participaron en el Festival Rock & Pop, junto a INXS, Charly García, Zas y Virus. Después de incorporarse al grupo Fabián Von Quintiero (teclados) y El Gonzo Palacios (saxo), lanzaron en 1985 "Nada Personal", disco presentado en Obras y que incluye los temas "Cuando pase el temblor", "Nada personal" y "Juego de seducción". En 1986 iniciaron una gira latinoamericana y editaron "Signos", que resultó ser el primer disco de rock nacional en editarse en formato Cd. Al año siguiente, tras otra gira por el continente lanzaron "Ruido Blanco", que contiene material registrado durante esos shows. En 1988 surgió "Doble vida", su quinto álbum, grabado en el exterior bajo la producción de Carlos Alomar. En este trabajo se destacan "Lo que sangra –La cúpula", "En la ciudad de la furia" y "Picnic en el 4° B". Presentaron "Doble vida" en Obras Sanitarias ante 25 mil personas. Luego junto a Spinetta, Fito Páez y otros, cerraron el Festival por la Democracia ante 150 mil espectadores. En 1989 salió a la venta "Languis". Tras realizar una gira por el interior argentino y Latinoamérica para presentar "Canción Animal", su séptima placa, se presentaron en el estadio de Vélez ante 40 mil personas. A fines de 1991 participaron en el show gratuito "Mi Buenos Aires Querido" frente a 250 mil espectadores. Este mismo año editaron "Rex Mix", un disco semi en vivo, con material registrado en anteriores shows. En 1992 salió "Dynamo". Más tarde realizaron 8 shows en el Estadio Obras, a partir de lo cual se editó el disco doble "20 grandes éxitos", pero no vendió lo esperado. Como 1994 no había sido un año bueno para el grupo, deciden alejarse por un tiempo, siguiendo cada uno sus proyectos personales. Igualmente ese año salió una recopilación bajo el nombre de "Zona de promesas". El trío regresa al año siguiente para lanzar "Sueño Stereo"; lugo participaron del aniversario de la ciudad de La Plata, en un show frente 200 mil personas. En 1996 editaron el album "Confort y música para volar" y al año siguiente, luego de una gira por Latinoamérica, anunciaron su separación, registrando de esta gira un disco en vivo, "El último concierto Lado A" y "B". Diez años después regresan a los escenarios. Soda se junta nuevamente para realizar una gira por toda América, colmando estadios y desatando un furor junto con la edición en 2007 de su Cd+Dvd titulado "Me verás volver". La gira del mismo nombre superó el millón de entradas vendidas a través de 9 países de América, realizando 23 conciertos en sólo dos meses. En la última semana de Agosto de 2008 Sony/BMG edita un Cd doble+Dvd llamado "Gira - Me verás volver", que contiene el registro de lo mejor de dicha gira. Los Cd´s incluiyen grabaciones en vivo totalmente remasterizadas de los shows de Chile, EEUU, Colombia, México y Argentina. Así, cada integrante siguió en la música por un camino diferente; Cerati con carrera solista, Zeta como productor de bandas y otros proyectos, como tocar en shows con Catupecu Machu, y Alberti como baterista en Mole, la banda que comparte con su hijo. La madrugada del 16 de Mayo de 2010, Gustavo brindaba un concierto en Caracas, Venezuela, cuando sufrió un accidente cerebro-vascular. A dos años de la tragedia, en Mayo de 2012, el músico se encuentra internado en la clínica ALCLA de la Ciudad de Buenos Aires bajo tratamiento multidisciplinario para provocar respuestas neurológicas. Qué banda maravillosa!!!

martes, 4 de marzo de 2014

Curso de Milagros. Lecciones 19 a 25. SILVIA FREIRE

LECCIÓN 19
 No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos.
 1. La idea de hoy es obviamente la razón por la que lo que ves no te afecta a ti solo.
2Notarás que las ideas que presentamos relacionadas con el acto de pensar a veces preceden a las que están rela­cionadas con la percepción, mientras que en otras ocasiones se invierte ese orden.
3Eso se debe a que el orden en sí no importa.
 4El acto de pensar y sus resultados son en realidad simultáneos, ya que causa y efecto no están nunca separados.
 2. Hoy volvemos a hacer hincapié en el hecho de que las mentes están unidas.
2Rara vez se acoge bien esta idea al principio, puesto que parece acarrear un enorme sentido de responsabilidad, e incluso puede considerarse como "una invasión de la vida íntima”.
3Sin embargo, es un hecho que no existen pensamientos priva­dos.
 4A pesar de tu resistencia inicial a esta idea, ya entenderás que para que la salvación sea posible, esta idea tiene que ser ver­dad.
5Y la salvación tiene que ser posible porque es la Voluntad de Dios.
 3. El minuto de búsqueda mental que se requiere para los ejerci­cios de hoy debe hacerse con los ojos cerrados.
 2Repite primero la idea de hoy y luego escudriña tu mente en busca de aquellos pen­samientos que se encuentren en ella en ese momento.
3A medida que examines cada uno de ellos, descríbelo en función del perso­naje o tema central que contenga, y mientras lo mantienes en la mente, di:
 4No soy el único que experimenta los efectos de este pensamiento acerca de 4. El requisito de ser lo más imparcial posible al seleccionar los objetos para las sesiones de práctica ya te debe resultar bastante familiar a estas alturas, y de aquí en adelante no se repetirá diaria­mente, aunque se incluirá de vez en cuando a modo de recordato­rio.
2No olvides, sin embargo, que seleccionar los objetos al azar en todas las sesiones de práctica seguirá siendo esencial hasta el final.
3Esta falta de orden en el proceso de selección es lo que hará que finalmente tenga sentido para ti el hecho de que no hay gra­dos de dificultad en los milagros.
 5. Además de las aplicaciones de la idea de hoy "según lo dicte la necesidad"; se requieren por lo menos tres sesiones de práctica, aunque el tiempo requerido para las mismas podría acortarse si ello fuese necesario.
2No intentes hacer más de cuatro.


 LECCIÓN 20 Estoy decidido a ver.
1. Hemos tenido hasta ahora una actitud bastante relajada con respecto a nuestras sesiones de práctica. 2Apenas hemos tratado de dirigir el momento en que debes llevarlas a cabo; el esfuerzo requerido por tu parte ha sido mínimo, y ni siquiera se te ha pedido que cooperes o que te intereses activamente en ellas. 3Este enfoque ha sido intencional, y ha sido planeado muy cuidadosa­mente.
4No hemos perdido de vista lo importante que es invertir completamente tu manera de pensar.
5La salvación del mundo depende de ello.
6Mas no podrás ver si te sientes coaccionado, o si te abandonas al resentimiento y a la oposición.
 2. Ésta es la primera vez que intentamos establecer cierta estruc­tura.
2No interpretes esto erróneamente como un intento de que­rer ejercer presión o fuerza.
3Deseas la salvación.
4Deseas ser feliz.
5Deseas la paz.
6No lo has logrado todavía porque tu mente no tiene ninguna disciplina, y no puedes distinguir entre la dicha y el pesar, el placer y el dolor, o el amor y el miedo.
7Ahora estás aprendiendo a diferenciar unos de otros.
 8Y grande en verdad será tu recompensa cuando lo logres.
 3. Tu decisión de querer ver es todo lo que requiere la visión.
2Lo que quieres se te concede.
3No cometas el error de creer que el pequeño esfuerzo que se te pide es una indicación de que nuestro objetivo es de poco valor.
4¿Cómo iba a ser la salvación del mundo un propósito trivial?
 5¿Y cómo podría salvarse el mundo si no te salvas tú? 6Dios tiene un solo Hijo, y él es la resurrección y la vida. 7Su voluntad se hace porque se le ha dado pleno poder en el Cielo y en la tierra. 8Con tu decisión de querer ver, se te da la visión.
 4. Los ejercicios de hoy consisten en que te recuerdes a ti mismo a lo largo del día que quieres ver.
2La idea de hoy implica tácita­mente también el reconocimiento de que ahora no ves.
3Por lo tanto, cada vez que repites la idea, estás afirmando que estás deci­dido a cambiar tu estado actual por uno mejor, por uno que real­mente deseas.
 5. Repite la idea de hoy lentamente y a conciencia por lo menos dos veces por hora, y trata de hacerlo cada media hora.
2No te desanimes si se te olvida hacerlo, pero esfuérzate al máximo por acordarte.
3Las repeticiones adicionales deben aplicarse a cual­quier situación, persona o acontecimiento que te perturbe.
4Pue­des verlos de otra manera, y los verás.
5Verás lo que desees ver.
6Ésta es la verdadera ley de causa y efecto tal como opera en el mundo.

 LECCIÓN 21 Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.
 1. La idea de hoy es obviamente una continuación y ampliación de la anterior.
 2Esta vez, sin embargo, además de aplicar la idea a cualquier situación concreta que pueda surgir, son necesarios también períodos específicos de búsqueda mental.
3Se te exhorta a que lleves a cabo cinco sesiones de práctica de un minuto com­pleto cada una.
 2. Inicia las sesiones de práctica repitiendo la idea en tu interior.
2Luego cierra los ojos y busca con minuciosidad en tu mente aque­llas situaciones pasadas, presentes o previstas que susciten ira en ti.
3La ira puede manifestarse en cualquier clase de reacción, desde una ligera irritación hasta la furia más desenfrenada.
4El grado de intensidad de la emoción experimentada es irrelevante.
 5Te irás dando cuenta cada vez más de que una leve punzada de molestia no es otra cosa que un velo que cubre una intensa furia.
 3. Trata, por lo tanto, durante las sesiones de práctica, de no dejar escapar aquellos pensamientos de ira que consideras "insignifi­cantes".
2Recuerda que no reconoces realmente qué es lo que sus­cita ira en ti, y nada de lo que puedas creer al respecto tiene significado alguno.
3Probablemente te sentirás tentado de emplear más tiempo en ciertas situaciones o personas que en otras, sobre la base falsa de que son más "obvias"
4Esto no es cierto.
5Es mera­mente un ejemplo de la creencia de que ciertas formas de ataque están más justificadas que otras. 4. Al escudriñar tu mente en busca de todas las formas en que se presentan los pensamientos de ataque, mantén cada uno de ellos presente mientras te dices a ti mismo:
 2Estoy decidido a ver a _____ (nombre de la persona] de otra manera.
 3Estoy decidido a ver _____ [especifica la situación] de otra manera.
 5. Trata de ser tan específico como te sea posible.
2Puede, por ejemplo, que concentres tu ira en una característica determinada de alguna persona en particular, creyendo que la ira se limita a ese aspecto.
3Si tu percepción sufre de esa forma de distorsión, di:
4Estoy decidido a ver [precisa la característica] de [nombre de la persona] de otra manera.

 LECCIÓN 22 Lo que veo es una forma de venganza.
 1. La idea de hoy describe con gran precisión la manera en que todo aquel que alberga en su mente pensamientos de ataque no puede sino ver el mundo.
2Habiendo proyectado su ira sobre el mundo, lo que ve es la venganza a punto de devolverle el golpe.
3De esta manera, percibe su propio ataque como un acto en defensa propia.
4Esto se convierte progresivamente en un círculo vicioso hasta que esté dispuesto a cambiar la manera como ve las cosas.
5De lo contrario, los pensamientos de ataque y contraata­que le consumirán y poblarán todo su mundo.
6¿De qué paz men­tal podría gozar en tales condiciones? 2. De esta fantasía salvaje es de lo que te quieres escapar.
2¿No es maravilloso recibir las buenas nuevas de que no es real?
 3¿No te alegra sobremanera descubrir que te puedes escapar de ella?
4Tú has fabricado lo que deseas destruir; lo que odias y lo que quieres atacar y matar.
 5Nada de lo que temes existe.
 3. Mira hoy al mundo que te rodea por lo menos cinco veces, durante no menos de un minuto cada vez.
2A medida que tus ojos pasen lentamente de un objeto a otro, de un cuerpo a otro, di para tus adentros: 3Veo únicamente lo perecedero.
 4No veo nada que vaya a perdurar.
 5Lo que veo no es real.
 6Lo que veo es una forma de venganza.
 7Al final de cada sesión de práctica, pregúntate:
 8¿ Es éste el mundo que realmente quiero ver?
 9La respuesta será obvia.

 LECCIÓN 23 Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque.
 1. La idea de hoy describe la única manera de poder escapar del miedo que jamás tendrá éxito.
2Nada más puede lograrlo; nada más tiene sentido.
3Pero esta manera de escapar no puede fallar.
4Cada pensamiento que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves.
 5Es con tus pensamientos, pues con los que tene­mos que trabajar, si es que tu percepción del mundo ha de cam­biar.
 2. Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que ésos son los pensamientos que no deseas.
2De nada sirve lamentarse del mundo.
3De nada sirve tratar de cam­biarlo.
4No se puede cambiar porque no es más que un efecto.
 5Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él.
 6En ese caso estarás cambiando la causa.
7El efecto cambiará automáticamente.
 3. El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza.
2Cada una de las percepciones que tienes de la "realidad externa" no es más que una representación grá­fica de tus propios pensamientos de ataque.
3Uno podría muy bien preguntarse si a esto se le puede llamar ver.
4¿No es acaso "fantasía" una mejor palabra para referirse a ese proceso, y "alu­cinación" un término más apropiado para su resultado?
 4. Ves el mundo que has fabricado, pero no te ves a ti mismo como el que fabrica las imágenes.
2No se te puede salvar del mundo, pero te puedes escapar de su causa.
3Éste es el significado de la salvación, pues, ¿dónde se encuentra el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido?
4La visión ya tiene un susti­tuto para todo lo que crees ver ahora.
5La hermosura puede ilumi­nar tus imágenes y transformarlas de tal manera que las llegues a amar, aun cuando fueron forjadas del odio,
6pues ya no las estarás forjando solo.
 5. La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atra­pado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar.
 2Éste cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone, de modo que pueda ser reemplazada.
 3Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. 4El paso final, no. 5Tus imágenes ya han sido reemplazadas.
6Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto.
 6. Además de usar la idea de hoy a lo largo del día según lo dicte la necesidad, se requieren cinco sesiones de práctica para su apli­cación.
2Según miras a tu alrededor, repite primero la idea para tus adentros lentamente, y luego cierra los ojos y dedica alrede­dor de un minuto a buscar en tu mente el mayor número posible de pensamientos de ataque que se te ocurran.
3Conforme cada uno de ellos cruce tu mente, di:
 4Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque acerca de
 5Mantén presente cada pensamiento de ataque mientras repites esto, luego descártalo y pasa al siguiente.
 7. Durante las sesiones de práctica, asegúrate de incluir tanto los pensamientos de ataque contra otros como los de ser atacado.
2Los efectos de ambos son exactamente lo mismo, puesto que ambos son exactamente lo mismo.
 3Aún no reconoces esto, y lo único que se te pide de momento es que durante las sesiones de práctica los trates de igual modo.
4Todavía nos encontramos en la etapa de identificar la causa del mundo que ves.
5Cuando final­mente aprendas que los pensamientos de atacar y los de ser atacado no son diferentes, estarás listo para abandonar dicha causa.


 LECCIÓN 24 No percibo lo que más me conviene.
 1. No te das cuenta en ninguna de las situaciones que se presen­tan ante ti del desenlace que te haría feliz. 2No tienes, por lo tanto, una pauta por la que regir debidamente tus acciones, ni manera alguna de juzgar sus resultados.
3Lo que haces está deter­minado por tu percepción de la situación de que se trate, y esa percepción es errónea.
4Es inevitable, pues, que nada de lo que hagas sea en beneficio de lo que más te conviene.
5No obstante, lo que más te conviene constituye tu único objetivo en toda situa­ción que se perciba correctamente.
6De lo contrario, te resultará imposible reconocerlo.
 2. Si te dieses cuenta de que en realidad no percibes lo que más te conviene, se te podría enseñar lo que ello es.
2Pero como estás convencido de que lo sabes, no puedes aprender.
3La idea de hoy es un paso encaminado a hacer que tu mente se vuelva receptiva de manera que el aprendizaje pueda dar comienzo.
 3. Los ejercicios de hoy requieren mucha más honestidad de la que estás acostumbrado a usar.
2Te será más útil examinar unos pocos temas honesta y minuciosamente en cada una de las cinco sesiones de práctica que se deben llevar a cabo hoy, que un mayor número superficialmente.
3Se recomiendan dos minutos para cada uno de los períodos de búsqueda mental que los ejercicios de hoy requieren.
 4. Las sesiones de práctica se deben comenzar repitiendo la idea de hoy, a lo que debe seguir una búsqueda mental con los ojos cerrados de aquellas situaciones en tu vida que aún no estén re­sueltas y que actualmente te están causando desasosiego.
2Debes hacer hincapié en descubrir cuál es el resultado que deseas.
3Te darás cuenta muy pronto de que tienes varios objetivos en mente como parte del resultado que deseas y también de que esos objeti­vos se encuentran en diferentes niveles y de que con frecuencia son conflictivos. 5. Al aplicar la idea de hoy, nombra cada situación que se te ocu­rra, y luego enumera minuciosamente todos los objetivos que te gustaría alcanzar en el desenlace de la misma.
 2El modelo que se debe seguir en cada caso debe ser más o menos así:
 3Lo que me gustaría que ocurriese en relación con _____ , es que _____ y que _____ sucediese, y así sucesivamente.
 4Trata de abarcar tantos diferentes desenlaces como honestamente se te ocurran, aun cuando algunos de ellos no parezcan estar directamente relacionados con la situación, o, lo que es más, ni siquiera parezcan tener nada que ver con ella.
 6. Si haces estos ejercicios correctamente, te darás cuenta de inme­diato de que estás exigiendo de cada situación un gran número de cosas que no tienen nada que ver con ella.
2Te percatarás asimismo de que muchos de tus objetivos son contradictorios, que no tienes un resultado concreto en mente, y que no puedes por menos que experimentar desilusión con respecto a algunos de tus objetivos, independientemente de como se resuelva finalmente la situación.
 7. Después de pasar revista a tantos objetivos anhelados como puedas para cada situación aún sin resolver que cruce tu mente, di para tus adentros:
 2No percibo lo que más me conviene en esta situación, y pasa a la siguiente.


 LECCIÓN 25 No sé cuál es el propósito de nada.
 1. Propósito es significado.
2La idea de hoy explica por qué nada de lo que ves tiene significado.
3No sabes para qué es.
 4Por consi­guiente, no tiene significado para ti.
5Todo existe para tu benefi­cio.
6Para eso es para lo que es; ése es su propósito; ése es su significado.
7Al reconocer esto, tus objetivos se unifican.
8Al reco­nocer esto, lo que ves cobra significado.
 2. Tú percibes al mundo y a todo lo que éste contiene como signi­ficativo desde el punto de vista de los objetivos del ego.
2Éstos objetivos no tienen nada que ver con lo que más te conviene, ya que tú no eres el ego.
 3Esta falsa identificación no te permite entender cuál es el propósito de nada.
4Consecuentemente, no puedes sino hacer un uso indebido de ello.
5Cuando creas esto, te esforzarás por retirar los objetivos que le has asignado al mundo, en vez de intentar reforzarlos.
 3. Otra forma de describir los objetivos que ahora percibes es decir que sólo tienen que ver con tus intereses "personales" .
 2Pero puesto que no tienes intereses personales, tus objetivos en reali­dad no guardan ninguna relación con nada.
3Al abrigarlos, por lo tanto, no estás abrigando ningún objetivo en absoluto. 4Por consi­guiente, no sabes cuál es el propósito de nada.
 4. Antes de que puedas entender los ejercicios, es necesario un pensamiento adicional.
2En los niveles más superficiales recono­ces el propósito de todas las cosas.
 3Sin embargo, el propósito de algo no se puede entender en esos niveles.
 4Por ejemplo, entien­des que el propósito de un teléfono es hablar con alguien que no se encuentra físicamente en tu proximidad inmediata.
5Lo que no comprendes es para qué quieres ponerte en contacto con él.
 6Y es eso lo que hace que tu contacto con él sea o no significativo.
 5. Es fundamental para tu aprendizaje que estés dispuesto a renunciar a los objetivos que le has adjudicado a todas las cosas. 2Reconocer que dichos objetivos no tienen sentido, en vez de con­siderarlos como "buenos" o "malos"; es la única manera de lo­grarlo.
3La idea de hoy es un paso en esa dirección.
 6. Hoy se requieren seis sesiones de práctica, cada una de dos mi­nutos de duración.
 2Comienza cada sesión repitiendo la idea de hoy lentamente; luego mira a tu alrededor y deja que tu mirada se pose sobre cualquier cosa que te llame la atención, esté lejos o cerca, sea "importante" o "nimia", "humana" o "no humana".
3Mientras tus ojos descansan sobre cada objeto así seleccionado, di, por ejemplo:
 4No sé para qué es esa silla.
 5No sé para qué es ese lápiz.
 6No sé para qué es esta mano.
 7Dilo lentamente, sin apartar los ojos del objeto hasta que hayas terminado la frase.
 8Pasa luego al siguiente y aplica la idea de hoy de la misma manera.



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 Hola!  Te transcribo algo que en clase, dijo Silvia Freire:
 " Decíamos que la fisica cuántica dice que EL OBSERVADOR AFECTA LO OBSERVADO. AFECTA EL COMPORTAMIENTO DE ESO QUE OBSERVA. Las moléculas, los átomos, son afectados por el observador. Y qué cosa afecta? Todo lo que observa. Entonces, cuando veo algo que nuevamente se presenta en mi vida, lo que puedo hacer es asumir la responsabilidad en su creación. Ver de dónde viene. Sólo eso: verlo. Porque al verlo, estaré cambiándolo. Y si no puedo determinar qué es lo que en mi pasado creó esa realidad actual, sólo asumiendo que es mi creación, ya algo estará cambiando. Ver lo cambia. Decìamos hace un tiempo, que ver algo era diferente de no reconocerlo, porque no es lo mismo caminar en una habitación desconocida a oscuras, chocando con los muebles, que prender la luz. Hoy reconocemos que va mucho más allá. Ver algo LO AFECTA. CAMBIA SUS MOLÉCULAS. Podes imaginarlo?"
 Que te sea tan útil como a mí...
 Email: sf@silviafreire.com
Página web: www.silviafreire.com


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